Recurso-5cayetano-360

Publicado el

Mapeando datos para la salud urbana: Co-creación para la toma de decisiones basada en evidencia

Redacción por :

En el Perú, una de las principales brechas en salud urbana no es la ausencia de datos, sino la dificultad para utilizarlos de manera oportuna, articulada y estratégica en la toma de decisiones. A pesar de contar con múltiples sistemas de información, investigaciones académicas y reportes sectoriales, persisten limitaciones en el acceso, interoperabilidad, análisis y traducción de evidencia científica hacia políticas públicas efectivas. Esta brecha se vuelve especialmente crítica en un contexto de cambio climático, donde los riesgos sanitarios son cada vez más complejos, intersectoriales y dinámicos.

Entre 2023 y 2024, por ejemplo, el aumento sostenido de casos de dengue en el país evidenció no solo debilidades en la respuesta sanitaria, sino también desafíos en la anticipación, coordinación y uso estratégico de datos. Sin embargo, este problema no se limita a una enfermedad específica: atraviesa múltiples dimensiones de la salud urbana, como las olas de calor, la calidad del aire y otras amenazas sensibles al clima.

Frente a este escenario, InnovaLab – Laboratorio de Innovación en Salud del Instituto de Medicina Tropical “Alexander von Humboldt”, en colaboración con el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, impulsó el proyecto “Mapeando datos para la salud urbana” que contó adicionalmente con la colaboración de SALURBAL – Clima. El objetivo fue comprender las principales problemáticas del ciclo de datos en la toma de decisiones vinculadas a salud y cambio climático, así como co-crear soluciones junto a actores clave. El proceso de entrevistas, creación de un grupo de co-creación y otras actividades involucró más de un año de trabajo.

Como parte del proyecto, el 29 de enero y el 4 de febrero se realizaron talleres de co-creación que reunieron a representantes de la sociedad civil, gobierno central, gobiernos locales y academia. A partir de sus experiencias en temas como dengue, olas de calor y calidad del aire, los participantes analizaron las barreras para incorporar datos en la toma de decisiones y compartieron aprendizajes desde sus propios sectores. Este intercambio permitió identificar patrones comunes en las dificultades existentes, así como propuestas concretas basadas en evidencia y experiencia práctica. Las discusiones evidenciaron que los sistemas de datos se encuentran fragmentados, con dificultades para acceder a información integrada que permita cruzar variables y generar análisis útiles para la gestión pública. Asimismo, se identificó una débil coordinación tanto entre sectores como entre niveles de gobierno, lo que limita el abordaje de los determinantes de la salud urbana. Las municipalidades, que cumplen un rol clave en la implementación de políticas, requieren mayor acompañamiento técnico y una incorporación más activa en los procesos de registro y evaluación.

También se señaló la ausencia de mecanismos sólidos de evaluación de impacto, ya que el sistema prioriza el cumplimiento de metas operativas antes que la medición de resultados en salud. A ello se suman restricciones presupuestales, sobrecarga laboral e inestabilidad política, factores que reducen la capacidad institucional para planificar, innovar y sostener iniciativas en el tiempo. En este contexto, las políticas tienden a adoptar un enfoque reactivo más que preventivo, lo que dificulta el uso prospectivo de datos.

Una primera tendencia identificada fue incluir a la sociedad civil en partes claves del proceso de políticas públicas. Diversas ideas de cómo incluir a la ciudadanía en el ciclo de datos surgieron: cuadrillas de vigilancia, mesas de concertación, evaluación externa, entre otras iniciativas. La lógica de las propuestas es complementar la labor del Estado o realizar actividades que el Estado no puede como ayudar a posicionar las problemáticas en la agenda.

Una segunda gran temática identificada se refiere al fortalecimiento del Estado a nivel local. Por un lado, las municipalidades requieren más conocimientos y capacidades para poder adaptar e implementar las políticas. Aunque estas se encargan de una parte muy importante de la política, muchas veces no cuentan con  los recursos materiales y humanos para poder cumplir con lo que se desea. Por otro lado, el potencial que tiene el gobierno local para la recolección de datos y la evaluación no está siendo explotado. Un mayor involucramiento estandarizado podría ayudar a mejorar la calidad de datos.

Finalmente, surgieron diversas ideas relacionadas con el manejo de situaciones complejas, complicadas o de crisis. Primero, se estableció que sería importante establecer más simulaciones o simulacros que permitan a los funcionarios identificar las dificultades de las políticas actuales. De este modo se pueden realizar modificaciones en la normativa para poder reaccionar mejor frente a emergencias. Segundo, se propusieron fondos de emergencias que pueden ser útiles para poder reaccionar frente a aquellos eventualidades no prevenibles. Por último, se sugirió establecer incentivos y apoyo emocional para los funcionarios en casos de emergencia. Así, se promueve que los funcionarios asuman más funciones en la situación y puedan lidiar mejor en la toma de decisiones.

En este encuentro se pudieron identificar múltiples problemáticas del ciclo de datos para la salud pública, además de algunas posibles soluciones. Espacios de co-creación donde se encuentra la población civil, miembros del gobierno central, miembros de los gobiernos locales, y la academia se encuentran para conversar sobre las dificultades del ciclo de políticas y cómo solucionarlos resultan relevantes para poder innovar en la función pública y dar soluciones a los retos en salud que implica el cambio climático.