Cayetano+ | Virus respiratorios en Perú: claves para prevenir contagios y complicaciones
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En pleno verano, cuando el calor suele asociarse con una menor circulación de enfermedades respiratorias, el Perú enfrenta un escenario atípico: un aumento sostenido de infecciones respiratorias que desconcierta a la población. Tos persistente, congestión nasal y fiebre ya no son necesariamente síntomas de un resfriado leve. Detrás de estos cuadros pueden estar virus como la influenza, el virus sincicial respiratorio o incluso el COVID-19, que continúan circulando en el país.
Así lo explica el Dr. César Munayco, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud, quien además es docente investigador de la Facultad de Salud Pública y Administración en la Universidad Peruana Cayetano Heredia. El especialista participó en el programa Tu Salud en Cayetano, emitido por Cayetano.plus y conducido por el Dr. Leslie Soto, donde analizó el comportamiento actual de estos virus y las medidas necesarias para evitar complicaciones.
Un cambio en el patrón epidemiológico
Uno de los principales factores detrás de este fenómeno es el impacto que dejó la pandemia en la dinámica de los virus respiratorios. Según el Dr. Munayco, antes del COVID-19 existían patrones estacionales relativamente predecibles: en la costa y la sierra, los casos aumentaban durante el invierno, mientras que en la selva se concentraban en los primeros meses del año.
“Con la pandemia, estos patrones se han distorsionado. Ahora vemos olas que se adelantan y una circulación más constante durante el año”, explica.
Actualmente, en el país circulan diversos virus respiratorios, siendo los principales la influenza -en sus variantes A H1N1 y previamente H3N2- y el virus sincicial respiratorio. A estos se suman otros como rinovirus, metapneumovirus y parainfluenza, además del COVID-19, que si bien mantiene niveles bajos, no ha desaparecido.
La influenza: más que un resfriado
Uno de los puntos que enfatiza el especialista es la necesidad de dejar de subestimar la influenza. “No es un simple resfrío”, advierte. Cada año, este virus genera hospitalizaciones y complicaciones que pueden ser graves, especialmente en poblaciones vulnerables.
La influenza es un virus ARN que muta constantemente al transmitirse entre personas. Esta capacidad de cambio obliga a actualizar la vacuna cada año, en función de las variantes que la Organización Mundial de la Salud estima que circularán.
El Dr. Munayco señala que la aparición de nuevos subclados, como el detectado inicialmente en Australia y luego en Europa y Estados Unidos, es parte de la evolución natural del virus. “Siempre habrá mutaciones. El virus con mayor capacidad de transmisión es el que termina predominando”, afirma.
En el Perú, una de las principales novedades es la disponibilidad anticipada de la vacuna contra la influenza. Por primera vez, el país cuenta con dosis desde febrero, lo que permite adelantar la protección de la población antes del invierno.
Grupos de riesgo y vacunación
El Ministerio de Salud prioriza la vacunación gratuita para los grupos más vulnerables: niños pequeños, adultos mayores y personas con comorbilidades como enfermedades cardíacas o respiratorias.
“La vacuna no solo reduce el riesgo de contagio, sino sobre todo evita hospitalizaciones y complicaciones severas”, destaca el Dr. Munayco.
Aunque cualquier persona puede vacunarse, quienes no pertenecen a los grupos priorizados pueden acceder a la inmunización en el sector privado. El especialista también aclara una duda frecuente: vacunarse no garantiza que una persona no se enferme, ya que existen múltiples virus circulando. Sin embargo, sí reduce la gravedad del cuadro en caso de infección.
El virus sincicial respiratorio: un riesgo silencioso
Otro de los virus que genera preocupación es el sincicial respiratorio, tradicionalmente asociado a infecciones en niños, pero que ahora también afecta a adultos y adultos mayores.
En los menores, puede provocar complicaciones graves, incluso la muerte. Por ello, el Ministerio de Salud evalúa nuevas estrategias, como la incorporación de vacunas para gestantes, que permitirían transferir defensas al bebé desde el nacimiento.
“Es fundamental proteger a los grupos más vulnerables. En niños pequeños, este virus puede ser muy peligroso”, subraya el especialista.
Síntomas y señales de alerta
Uno de los principales desafíos es que los síntomas iniciales de los distintos virus respiratorios son muy similares. Tos, fiebre, congestión nasal y malestar general pueden presentarse en múltiples infecciones, lo que dificulta identificar el agente causante sin pruebas de laboratorio.
Por ello, el enfoque debe centrarse en reconocer los signos de alarma. En niños, estos incluyen respiración acelerada, hundimiento de las costillas al respirar, rechazo a los alimentos o coloración azulada de la piel. En adultos mayores, la dificultad respiratoria, el decaimiento extremo o la pérdida de apetito también son señales de alerta.
Ante cualquiera de estos síntomas, la recomendación es acudir de inmediato a un establecimiento de salud.
Evitar la automedicación
El Dr. Munayco insiste en un punto clave: no automedicarse. Muchas personas optan por acudir a farmacias o seguir recomendaciones informales, lo que puede retrasar el diagnóstico y agravar la enfermedad.
“El manejo debe ser indicado por un médico. Eso es fundamental para evitar complicaciones”, enfatiza.
En la mayoría de casos leves, las infecciones respiratorias tienen un manejo sintomático y se resuelven en aproximadamente una semana. Sin embargo, cuando existen factores de riesgo o síntomas graves, la atención médica oportuna es crucial.
Lecciones de la pandemia que no deben olvidarse
A pesar del cansancio social frente a las medidas sanitarias, el especialista recalca que las herramientas aprendidas durante la pandemia siguen siendo efectivas.
El lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes, el uso de mascarilla en personas con síntomas y el distanciamiento físico son estrategias clave para reducir la transmisión.
“Los virus respiratorios no solo se transmiten por las gotitas al toser o hablar, sino también por contacto con superficies contaminadas. Por eso el lavado de manos es tan importante”, explica.
Además, recomienda que las personas con síntomas eviten salir de casa o utilicen mascarilla para proteger a los demás, especialmente si conviven con adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.
Prevención antes que tratamiento
Finalmente, resume el enfoque frente a los virus respiratorios en una idea central: prevenir antes que tratar. La vacunación, el reconocimiento temprano de síntomas y la aplicación de medidas básicas de higiene son las herramientas más eficaces para enfrentar este escenario cambiante.
En un contexto donde los virus han modificado su comportamiento y circulan durante todo el año, la responsabilidad individual y colectiva se vuelve determinante.
“El mensaje es claro: no bajar la guardia. Ya sabemos qué hacer para protegernos. Ahora debemos aplicarlo”, concluye.









